La depresión afecta a millones de personas en todo el mundo y, aunque con frecuencia el foco se pone en la salud mental, también puede repercutir en el bienestar físico, incluida la salud capilar. Es frecuente que los pacientes perciban un debilitamiento o una pérdida de cabello durante los episodios depresivos, fenómeno que puede atribuirse al estrés, a alteraciones hormonales o a patologías médicas subyacentes.
Para tratar la depresión, se prescriben diversos tipos de antidepresivos que ayudan a restablecer el equilibrio químico en el cerebro. Sin embargo, se sabe que algunos antidepresivos provocan la caída del cabello comopérdida de cabello debida a la depresión efecto secundario. Comprender qué medicamentos afectan al crecimiento capilar es importante tanto para los pacientes como para los cuidadores y los profesionales sanitarios.
1. Fluoxetina (Prozac)
La fluoxetina pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). La fluoxetina está autorizada por la FDA (desde 1987) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno de pánico, la bulimia nerviosa y el trastorno disfórico premenstrual (TDPM).
¿Provoca la fluoxetina la caída del cabello?
Sí, la pérdida de cabello asociada al Prozac se ha descrito como un posible efecto secundario, aunque es relativamente infrecuente. Pérdida de cabello por ProzacSe clasifica como un efecto adverso poco frecuente o raro (se produce en menos del 1 % de los usuarios).
2. Sertralina (Zoloft)
La sertralina pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). La sertralina está autorizada por la FDA (desde 1991) para el trastorno depresivo mayor, el trastorno de pánico, el trastorno por estrés postraumático (TEPT), el trastorno de ansiedad social, el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
¿Provoca la sertralina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de pérdida de cabello por Zoloft«caída del cabello por sertralina», aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
3. Paroxetina (Paxil)
La paroxetina pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). La paroxetina está autorizada por la FDA (desde 1992) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de ansiedad social, el trastorno de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y el trastorno por estrés postraumático (TEPT).
¿Provoca la paroxetina caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello asociados al Paxil, aunque se trata de un efecto secundario poco frecuente o raro que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
4. Escitalopram (Lexapro)
El escitalopram pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). El escitalopram está autorizado por la FDA (desde 2002) para el trastorno depresivo mayor y el trastorno de ansiedad generalizada.
¿Provoca el escitalopram la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos delexapro caída del cabello caída del cabello asociada al escitalopram, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
5. Citalopram (Celexa)
El citalopram pertenece a la clase de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). El citalopram está aprobado por la FDA (desde 1998) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca el citalopram la caída del cabello?
Sí, se pérdida de cabello por Celexahan registrado casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
6. Venlafaxina (Effexor)
La venlafaxina pertenece a la clase de los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN). La venlafaxina está autorizada por la FDA (desde 1993) para el trastorno depresivo mayor, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico y el trastorno de ansiedad social.
¿Provoca la venlafaxina la caída del cabello?
Sí, se caída del cabello con Effexorhan registrado casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
7. Duloxetina (Cymbalta)
La duloxetina pertenece a la clase de los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN). La duloxetina está autorizada por la FDA (desde 2004) para el trastorno depresivo mayor, el trastorno de ansiedad generalizada, la neuropatía periférica diabética, la fibromialgia y el dolor musculoesquelético crónico.
¿Provoca la duloxetina la caída del cabello?
Sí, se Cymbalta y la caída del cabellohan descrito casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
8. Amitriptilina
La amitriptilina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos (ATC). La amitriptilina está aprobada por la FDA (desde 1961) para el tratamiento de la depresión, y también se utiliza ampliamente fuera de indicación para las migrañas, el dolor neuropático y el insomnio.
¿Provoca la amitriptilina la caída del cabello?
Sí, se amitriptilina y caída del cabellohan registrado casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo padece menos del 1 % de los usuarios.
9. Nortriptilina
La nortriptilina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos (ATC). La nortriptilina está autorizada por la FDA (desde 1964) para el tratamiento de la depresión, y también se receta habitualmente fuera de indicación para el dolor crónico, las migrañas y como ayuda para dejar de fumar.
¿Provoca la nortriptilina la caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello asociada a la nortriptilina, aunque se trata de un efecto secundario poco frecuente o raro, que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
10. Imipramina
La imipramina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos (ATC). La imipramina está aprobada por la FDA (desde 1959) para el tratamiento de la depresión y la enuresis (mojar la cama en niños).
¿Provoca la imipramina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello con la imipramina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
11. Bupropión (Wellbutrin)
El bupropión pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos, concretamente es un inhibidor de la recaptación de noradrenalina y dopamina (NDRI). El bupropión está aprobado por la FDA (desde 1985) para el tratamiento de la depresión, el trastorno afectivo estacional (TAE) y el abandono del tabaquismo. También se comercializa en combinación como Auvelity (bupropión + dextrometorfano) para el trastorno depresivo mayor.
¿Provoca el bupropión caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello (Pérdida de cabello por Wellbutrincaída del cabello por Auvelity). Se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
12. Mirtazapina (Remeron)
La mirtazapina pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos, concretamente es un antidepresivo noradrenérgico y serotoninérgico específico (NaSSA). La mirtazapina está aprobada por la FDA (desde 1996) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la mirtazapina la caída del cabello?
Sí, se pérdida de cabello por Remeronhan descrito casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo experimenta.
13. Fenelzina (Nardil)
La fenelzina pertenece a la clase de los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). La fenelzina está autorizada por la FDA (desde 1961) para el trastorno depresivo mayor, especialmente en pacientes que no han respondido a otros antidepresivos.
¿Provoca la fenelzina la caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello asociada a la fenelzina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
14. Tranilcipromina (Parnate)
La tranilcipromina pertenece a la clase de los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). La tranilcipromina está aprobada por la FDA (desde 1961) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la tranylcypromina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociada a la tranylcypromina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, que afecta a menos del 1 % de los usuarios.
15. Trazodona
La trazodona pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos, concretamente es un antagonista de la serotonina e inhibidor de su recaptación (SARI). La trazodona está autorizada por la FDA (desde 1981) para el tratamiento de la depresión. También se receta ampliamente fuera de indicación para el insomnio y la ansiedad.
¿Provoca la trazodona la caída del cabello?
Sí, se trazodona y caída del cabellohan descrito casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
16. Vilazodona (Viibryd)
La vilazodona pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos y actúa como inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) y como agonista parcial del receptor 5-HT1A. La vilazodona está autorizada por la FDA (desde 2011) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la vilazodona la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociados a Viibryd, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
17. Buspirona
La buspirona pertenece a la clase de los ansiolíticos; concretamente, es un agonista parcial del receptor de serotonina 5-HT1A. Aunque técnicamente no es un antidepresivo, a menudo se receta junto con ellos para tratar los trastornos de ansiedad. La buspirona está aprobada por la FDA (desde 1986) para el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada (TAG).
¿Provoca la buspirona la caída del cabello?
Sí, se pérdida de cabello por buspironahan descrito casos, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo experimenta.
18. Desvenlafaxina (Pristiq)
La desvenlafaxina pertenece a la clase de los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN). La desvenlafaxina está aprobada por la FDA (desde 2008) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la desvenlafaxina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello con Pristiq, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
19. Vortioxetina (Trintellix)
La vortioxetina pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos y actúa como modulador y estimulador de la serotonina (SMS). La vortioxetina está autorizada por la FDA (desde 2013) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la vortioxetina la caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello con Trintellix, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
20. Maprotilina
La maprotilina pertenece a la clase de los antidepresivos tetracíclicos (TeCA). La maprotilina está autorizada por la FDA (desde 1980) para el tratamiento de la depresión.
¿Provoca la maprotilina la caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello con la maprotilina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo padece menos del 1 % de los usuarios.
21. Reboxetina
La reboxetina pertenece a la clase de los inhibidores de la recaptación de noradrenalina (IRN). La reboxetina está autorizada en Europa y otros países, pero no cuenta con la autorización de la FDA en Estados Unidos.
¿Provoca la reboxetina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello con la reboxetina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo experimentan.
22. Selegilina (Eldepryl, EMSAM)
La selegilina pertenece a la clase de los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). La selegilina está autorizada por la FDA para la enfermedad de Parkinson (Eldepryl) y la depresión (parche EMSAM).
¿Provoca la selegilina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociada a Eldepryl (y a EMSAM), aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
23. Isocarboxazida (Marplan)
La isocarboxazida pertenece a la clase de los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). La isocarboxazida está autorizada por la FDA (desde la década de 1960) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.
¿Provoca la isocarboxazida la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello con Marplan, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
24. Doxepina
La doxepina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos (ATC). La doxepina está aprobada por la FDA (desde 1969) para el tratamiento de la depresión y la ansiedad, y también se utiliza ampliamente fuera de indicación para el insomnio.
¿Provoca la doxepina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello con doxepina, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo padece menos del 1 % de los usuarios.
25. Clomipramina (Anafranil)
La clomipramina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos (ATC). La clomipramina está autorizada por la FDA (desde 1989) para el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y la depresión.
¿Provoca la clomipramina la caída del cabello?
Sí, se han descrito casos de caída del cabello asociada a la clomipramina (Anafranil), aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo experimentan.
26. Rasagilina (Azilect)
La rasagilina pertenece a la clase de los inhibidores de la monoaminooxidasa B (inhibidores de la MAO-B). La rasagilina está autorizada por la FDA (desde 2006) principalmente para la enfermedad de Parkinson. Su uso como antidepresivo es «off-label» en algunos países.
¿Provoca la rasagilina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociada al Azilect (rasagilina), aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
27. Agomelatina (Valdoxan)
La agomelatina pertenece a la clase de los antidepresivos atípicos y actúa como agonista melatonérgico y antagonista del 5-HT2C. La agomelatina está autorizada en Europa y otros países para el trastorno depresivo mayor, pero no cuenta con la autorización de la FDA en Estados Unidos.
¿Provoca la agomelatina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociada al Valdoxan (agomelatina), aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que menos del 1 % de los usuarios lo padecen.
28. Esketamina (Spravato)
La esketamina pertenece a la clase de los antagonistas del receptor NMDA y se utiliza como antidepresivo de acción rápida. La esketamina está autorizada por la FDA (desde 2019) para el tratamiento de la depresión resistente al tratamiento, en combinación con un antidepresivo oral.
¿Provoca la esketamina la caída del cabello?
Sí, se han notificado casos de caída del cabello asociada a Spravato, aunque se considera un efecto secundario poco frecuente o raro, ya que lo experimenta menos del 1 % de los usuarios.
¿Qué tipos de antidepresivos provocan la caída del cabello?
Los antidepresivos se agrupan en cinco clases diferentes, cada una de las cuales actúa sobre la química cerebral de formas ligeramente distintas. Aunque todos están diseñados para aliviar los síntomas de la depresión y la ansiedad, se ha descrito con mayor frecuencia que ciertos tipos provocan la caída del cabello como efecto secundario. La caída suele ser temporal y poco frecuente, pero comprender qué categorías están más relacionadas con este problema puede ayudar a los pacientes a tomar decisiones informadas.
Las principales clases de antidepresivos asociadas al adelgazamiento o la caída del cabello son:
- ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina): Aumentan los niveles de serotonina en el cerebro al bloquear su reabsorción (recaptación).
- IRSN (inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina): Estos fármacos actúan tanto sobre la serotonina como sobre la norepinefrina, dos neurotransmisores clave que influyen en el estado de ánimo.
- TCA (antidepresivos tricíclicos): una clase más antigua de antidepresivos que afecta a varios neurotransmisores, entre ellos la serotonina y la norepinefrina.
- IMAO (Inhibidores de la Monoaminooxidasa): actúan bloqueando la enzima monoaminooxidasa, que degrada la serotonina, la dopamina y la noradrenalina.
- Antidepresivos atípicos: un grupo diverso que no se ajusta claramente a las categorías anteriores y que actúa mediante mecanismos distintos, como la modulación de las vías de la dopamina o la melatonina.
Al clasificar los antidepresivos de esta manera, tanto los pacientes como los profesionales sanitarios pueden comprender mejor qué tipos de fármacos son más propensos a provocar la caída del cabello y sopesar los beneficios del tratamiento frente a posibles preocupaciones estéticas.
¿Qué antidepresivos ISRS se asocian con mayor frecuencia a la caída del cabello en los pacientes?
Al hablar de la caída del cabello asociada a los ISRS, es importante señalar que este efecto secundario se considera poco frecuente, aunque está reconocido médicamente. La relación entre los ISRS y la caída del cabello se establece con mayor frecuencia a través de informes de casos que describen una afección temporal conocida como efluvio telógeno, en la que el cabello entra prematuramente en la fase de caída.
- Fluoxetina (Prozac): La caída del cabello es muy poco frecuente, ya que afecta a menos del 1 % de los pacientes, y se documenta principalmente a través de informes de casos. La norfluoxetina, su metabolito activo, influye considerablemente en las vías de la serotonina, lo que puede alterar el ciclo de crecimiento capilar. Un informe de caso publicado en la revista *Journal of Clinical Psychopharmacology* describió una caída del cabello inducida por la fluoxetina que se resolvió tras suspender el tratamiento.
- Sertralina (Zoloft): La caída del cabello es poco frecuente, aunque existen varios casos clínicos publicados que documentan este efecto. La sertralina altera la regulación de la serotonina, lo que puede interferir en el ciclo normal del folículo. Un caso publicado en la revista *International Journal of Dermatology* relacionó la sertralina con un efluvio telógeno que mejoró tras suspender el medicamento.
- Paroxetina (Paxil): Se han descrito casos raros de pérdida de cabello inducida por la paroxetina. Se cree que el mecanismo implica cambios relacionados con la serotonina en el ciclo folicular. Un caso publicado en *Clinical Neuropharmacology* mostró una caída del cabello que se resolvió tras la retirada de la paroxetina, con recurrencia al reanudar el tratamiento.
- Escitalopram (Lexapro): La caída del cabello se considera poco frecuente, pero se ha observado en informes de casos. La potente acción serotoninérgica del escitalopram podría alterar el equilibrio entre la melatonina y la serotonina en los folículos. Un estudio de caso publicado en *Annals of Pharmacotherapy* describió una caída del cabello relacionada con la dosis y asociada al escitalopram, que se revirtió tras la interrupción del tratamiento.
- Citalopram (Celexa): Se han notificado muy pocos casos, pero el citalopram puede desencadenar un efluvio telógeno en pacientes sensibles. Un caso clínico publicado en el Journal of Clinical Psychiatry detalló el recrecimiento del cabello tras la interrupción del tratamiento con citalopram.
- Fluvoxamina: La caída del cabello relacionada con la fluvoxamina es extremadamente rara, pero se ha documentado. Al igual que otros ISRS, se cree que provoca la caída del cabello a través de una alteración del ciclo folicular relacionada con la serotonina. Un informe publicado en el *Psychopharmacology Bulletin* describió una alopecia asociada a la fluvoxamina que se resolvió tras suspender el fármaco.
¿Qué antidepresivos del grupo de los IRSN se asocian con mayor frecuencia a la caída del cabello en los pacientes?
Los IRSN (inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina) actúan tanto sobre la serotonina como sobre la norepinefrina, y estos cambios en los niveles de estos neurotransmisores pueden interferir en el ciclo normal de crecimiento capilar.
- Venlafaxina (Effexor): La caída del cabello es poco frecuente, pero se ha descrito en varios estudios de casos. La venlafaxina aumenta los niveles tanto de serotonina como de norepinefrina, lo que puede alterar el ciclo folicular. Un caso clínico publicado en el *Journal of Clinical Psychopharmacology* describió una alopecia inducida por la venlafaxina que se resolvió tras la suspensión del fármaco.
- Duloxetina (Cymbalta): La caída del cabello es poco frecuente y se ha documentado principalmente a través de informes de casos. El doble efecto de la duloxetina sobre la serotonina y la norepinefrina podría influir en la regulación de los folículos pilosos. Un caso publicado en la revista *Primary Care Companion for CNS Disorders* describió una caída del cabello relacionada con la duloxetina que se revirtió tras la interrupción del tratamiento.
- Desvenlafaxina (Pristiq): Se han observado casos muy raros. Como metabolito activo de la venlafaxina, la desvenlafaxina comparte un perfil farmacológico similar que puede desencadenar un efluvio telógeno en pacientes sensibles. Un caso clínico publicado en el *Indian Journal of Pharmacology* describió una caída del cabello asociada al uso de desvenlafaxina.
¿Qué antidepresivos tricíclicos se asocian con mayor frecuencia a la caída del cabello en los pacientes?
La relación entre los ATC y la caída del cabello suele producirse a través del efluvio telógeno, en el que los folículos pilosos entran prematuramente en la fase de caída. En comparación con los ISRS y los IRSN, los ATC pueden suponer un riesgo ligeramente mayor debido a sus efectos farmacológicos más amplios, que incluyen actividad anticolinérgica e interacciones con neurotransmisores más allá de la serotonina.
- Amitriptilina: La caída del cabello se considera poco frecuente, pero se ha descrito en estudios de casos. Las potentes acciones anticolinérgicas y serotoninérgicas de la amitriptilina pueden alterar el ciclo folicular. Un caso publicado en el Journal of Clinical Psychiatry describió un efluvio telógeno que se resolvió tras suspender la amitriptilina.
- Nortriptilina: Existen muy pocos informes, pero la nortriptilina se ha relacionado con casos raros de alopecia inducida por fármacos. El mecanismo propuesto implica cambios en la regulación de la noradrenalina y la serotonina que afectan al crecimiento capilar. Un informe publicado en Clinical Neuropharmacology describió una alopecia reversible tras el tratamiento con nortriptilina.
- Imipramina: Existen casos documentados que asocian la imipramina con el efluvio telógeno, si bien la incidencia es muy baja. La inhibición de la recaptación de serotonina y noradrenalina por parte de la imipramina puede desencadenar la caída del cabello. Un estudio de caso publicado en el International Journal of Dermatology señaló una mejoría tras la interrupción del tratamiento.
- Clomipramina: Se han descrito casos raros de alopecia inducida por clomipramina. Se cree que su potente acción serotoninérgica altera el ciclo de crecimiento del folículo. Un caso publicado en *European Psychiatry* describió una pérdida de cabello que se revirtió tras la suspensión del tratamiento.
- Doxepina: La caída del cabello es extremadamente infrecuente, si bien se ha descrito en la literatura. Los efectos antihistamínicos y antidepresivos de la doxepina podrían influir en la alteración del folículo. Un informe de caso publicado en *Dermatologic Therapy* relacionó el uso de doxepina con una alopecia temporal.
- Desipramina: Los casos de caída del cabello inducida por desipramina son poco frecuentes, pero existen. Su acción noradrenérgica podría influir en el ciclo folicular en personas sensibles. Un estudio de caso publicado en *Journal of Affective Disorders* destacó la resolución de la alopecia tras la interrupción del tratamiento.
¿Qué antidepresivos IMAO se relacionan con mayor frecuencia con la caída del cabello en los pacientes?
Los IMAO influyen en los niveles de serotonina, norepinefrina y dopamina al inhibir la enzima monoaminooxidasa. Este amplio efecto sobre los neurotransmisores puede alterar indirectamente el ciclo de crecimiento del cabello y provocar un efluvio telógeno en individuos susceptibles.
- Fenelzina (Nardil): Existen informes aislados que relacionan la fenelzina con la caída del cabello. Su potente inhibición tanto de la MAO-A como de la MAO-B altera múltiples sistemas de neurotransmisores, lo que puede afectar al ciclo folicular. Un caso publicado en la revista «Journal of Clinical Psychiatry» describió una caída del cabello reversible tras el uso de fenelzina.
- Tranilcipromina (Parnate): Aunque es muy poco frecuente, la tranilcipromina se ha asociado con la caída del cabello en informes aislados. Sus propiedades similares a las de las anfetaminas y sus amplios efectos sobre los neurotransmisores podrían influir en ello. Un estudio de caso publicado en *Clinical Neuropharmacology* señaló una mejoría de la alopecia tras la interrupción del tratamiento.
- Isocarboxazida (Marplan): Si bien es extremadamente infrecuente, existen algunos casos documentados. Su efecto sobre los niveles de serotonina y norepinefrina podría desencadenar la transición prematura del folículo a la fase de caída. Un informe publicado en el International Journal of Dermatology describió el recrecimiento del cabello tras suspender la isocarboxazida.
- Selegilina (Eldepryl, parche EMSAM): Empleada principalmente en la enfermedad de Parkinson y, ocasionalmente, en la depresión, la selegilina cuenta con pruebas muy limitadas que la relacionen con la caída del cabello. Un caso publicado en *Psychopharmacology Bulletin* mencionaba una alopecia reversible tras un tratamiento transdérmico con selegilina.
¿Qué antidepresivos atípicos se asocian con mayor frecuencia a la caída del cabello en los pacientes?
Los antidepresivos atípicos constituyen un grupo diverso de fármacos que no se encuadran claramente en las categorías de los ISRS, los IRSN o los ATC. Actúan sobre diversos neurotransmisores, entre ellos la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. La pérdida de cabello asociada a los antidepresivos atípicos es, por lo general, poco frecuente y suele ser reversible, presentando con frecuencia el patrón de efluvio telógeno.
- Bupropión (Wellbutrin, Auvelity): La caída del cabello es poco frecuente, pero se ha documentado en varios casos clínicos. La inhibición de la recaptación de noradrenalina y dopamina que ejerce el bupropión puede alterar el ciclo folicular. Un informe publicado en *Annals of Pharmacotherapy* describió una caída del cabello inducida por el bupropión que se resolvió tras la suspensión del tratamiento.
- Mirtazapina (Remeron): La caída del cabello es poco frecuente y se ha descrito en casos aislados. Su actividad noradrenérgica y serotonérgica específica (NaSSA) podría influir en los folículos pilosos. Un caso clínico publicado en el Journal of Clinical Psychopharmacology describió una caída del cabello reversible tras suspender la mirtazapina.
- Trazodona: La caída del cabello es muy poco frecuente. Al ser un antagonista de la serotonina e inhibidor de su recaptación (SARI), puede afectar al ciclo de crecimiento folicular. Un caso publicado en Clinical Neuropharmacology documentó un efluvio telógeno relacionado con la trazodona que mejoró tras la interrupción del tratamiento.
- Vilazodona (Viibryd): Los informes sobre pérdida de cabello son extremadamente escasos. Su actividad combinada como ISRS y agonista parcial de los receptores de serotonina podría influir en los ciclos de los folículos pilosos. Un caso publicado en la revista *International Journal of Psychiatry in Clinical Practice* describió una alopecia reversible tras suspender la vilazodona.
- Vortioxetina (Trintellix): Se han descrito casos muy raros. Su actividad serotoninérgica multimodal podría, en teoría, provocar la caída del cabello. Un caso publicado en *Psychiatry and Clinical Neurosciences* documentó el recrecimiento del cabello tras la suspensión del tratamiento.
- Buspirona: Aunque es principalmente un ansiolítico, a veces se clasifica entre los antidepresivos atípicos. La caída del cabello es extremadamente rara, con pocos casos documentados. Un informe publicado en «Clinical Neuropharmacology» describió el recrecimiento del cabello tras suspender la buspirona.
¿Qué antidepresivos más recientes se asocian con mayor frecuencia a la caída del cabello en los pacientes?
Entre los antidepresivos más recientes se incluyen fármacos de desarrollo reciente con mecanismos que difieren de los ISRS, ISRSN, ATC e IMAO tradicionales. La caída del cabello es poco frecuente con estos fármacos, pero algunos informes de casos sugieren una posible relación a través del efluvio telógeno, en el que el cabello entra prematuramente en la fase de caída.
- Esketamina (Spravato): La caída del cabello es extremadamente poco frecuente. El antagonismo de la esketamina sobre los receptores NMDA podría influir indirectamente en el ciclo del folículo piloso. Un caso clínico publicado en *Journal of Affective Disorders* documentó una caída reversible del cabello tras el tratamiento con esketamina.
- Agomelatina (Valdoxan): La caída del cabello es muy poco frecuente, con escasa documentación al respecto. Como agonista melatonérgico y antagonista de los receptores de serotonina, la agomelatina podría afectar indirectamente al crecimiento capilar. Un informe publicado en *Human Psychopharmacology* señaló la reaparición del cabello tras la interrupción del tratamiento.
- Rasagilina (Azilect): Empleada principalmente en la enfermedad de Parkinson, aunque ocasionalmente en depresión, la pérdida de cabello asociada a la rasagilina es extremadamente infrecuente. Su inhibición de la MAO-B podría, en teoría, influir en el ciclo folicular. Un único caso publicado en Clinical Neuropharmacology describió una alopecia temporal que se resolvió tras suspender el fármaco.
¿Qué antidepresivo presenta el mayor riesgo de provocar caída del cabello?
De entre todos los antidepresivos, el bupropión (Wellbutrin) presenta la asociación mejor documentada con la pérdida de cabello. Aunque la mayoría de los antidepresivos provocan una pérdida de cabello poco frecuente y reversible, múltiples informes de casos y estudios de cohortes sugieren que el bupropión puede desencadenar la pérdida de cabello con una frecuencia ligeramente superior a la de los ISRS, los IRSN o los agentes atípicos.
¿Qué antidepresivo presenta el menor riesgo de provocar la caída del cabello?
Muchos antidepresivos se asocian a una caída del cabello extremadamente rara o insignificante, especialmente aquellos con mecanismos selectivos o específicos que alteran mínimamente el ciclo del folículo piloso. Entre todas las clases, los ISRS, como la fluvoxamina, y los IMAO, como la selegilina, presentan muy pocos casos documentados de caída del cabello, lo que los convierte en algunas de las opciones más seguras en este sentido.
¿Cuál es la gravedad de la caída del cabello provocada por los antidepresivos?
La caída del cabello inducida por antidepresivos suele ser de intensidad leve a moderada, más que grave. La mayoría de los pacientes experimentan un adelgazamiento difuso del cabello en todo el cuero cabelludo.
La caída del cabello suele producirse entre 2 y 4 meses después de iniciar el tratamiento con el antidepresivo, y la afección puede durar entre 2 y 6 meses si se continúa con la medicación. Una vez que se reduce la dosis del fármaco, se cambia de medicamento o se suspende el tratamiento, el recrecimiento del cabello suele comenzar en un plazo de 2 a 3 meses y, por lo general, se completa en un plazo de 6 meses.
Una revisión publicada en la revista *International Journal of Trichology* analizó múltiples informes de casos y pequeños estudios observacionales, y concluyó que la caída del cabello inducida por los antidepresivos es reversible y autolimitada, con una gravedad que oscila entre un adelgazamiento leve y una caída difusa moderada del cabello, dependiendo del fármaco específico y de la susceptibilidad del paciente.
¿Qué signos indican que la caída del cabello puede deberse a los antidepresivos?
Ciertos antidepresivos pueden desencadenar la pérdida de cabello en individuos susceptibles, lo cual suele manifestarse como efluvio telógeno, una pérdida temporal de cabello.
- Adelgazamiento difuso: el cabello se vuelve notablemente más fino en todo el cuero cabelludo, en lugar de en zonas aisladas. Esta es la manifestación más común de la caída del cabello inducida por antidepresivos.
- Aumento de la caída del cabello: los pacientes pueden apreciar un mayor número de cabellos en el cepillo, en la ducha o sobre las almohadas y la ropa.
- Inicio temporal: la caída del cabello suele comenzar entre 2 y 4 meses después de iniciar la medicación, lo que coincide con el ciclo de crecimiento capilar.
- Patrón reversible: La caída suele ser temporal y, con frecuencia, el cabello comienza a crecer de nuevo entre 2 y 3 meses después de suspender el tratamiento o ajustar la dosis.
- Ausencia de inflamación o dolor en el cuero cabelludo: A diferencia de la alopecia areata u otras afecciones dermatológicas, la caída del cabello inducida por antidepresivos no suele ir acompañada de eritema, prurito o irritación del cuero cabelludo.
- Simetría: La pérdida de cabello suele producirse de manera uniforme en ambos lados del cuero cabelludo, en lugar de en zonas dispersas, lo que ayuda a distinguirla de otros trastornos capilares.
Qué hacer si notas pérdida de cabello mientras tomas antidepresivos
Si experimenta pérdida de cabello mientras toma antidepresivos, los siguientes pasos pueden ayudarle a gestionar la situación y determinar si el fármaco es la causa:
- Consulta a tu profesional sanitario: Comenta la caída del cabello con el médico o psiquiatra que te ha recetado el tratamiento. Él podrá evaluar si el antidepresivo está causando el problema y sopesar los riesgos y beneficios de continuar con el tratamiento.
- Revisa tu historial farmacológico: anota cuándo comenzó la caída del cabello en relación con el inicio o el cambio de antidepresivo. La coincidencia temporal puede ayudar a determinar si es probable que el fármaco sea el responsable.
- Considera la posibilidad de ajustar la dosis: bajo supervisión médica, tu médico puede reducir la dosis para comprobar si la caída del cabello mejora, sin dejar de mantener los beneficios terapéuticos.
- Cambie de medicamento si es necesario: si la caída del cabello persiste, su médico podría sugerirle un antidepresivo alternativo con un menor riesgo de caída del cabello.
- Cuidados capilares de apoyo: Emplee champús suaves, evite el uso excesivo de calor en el peinado y reduzca al mínimo los tratamientos químicos agresivos para disminuir el estrés adicional en los folículos pilosos.
- Realice un seguimiento de la evolución: controle la caída del cabello a lo largo del tiempo. La mayor parte de la caída del cabello relacionada con los antidepresivos es temporal y, por lo general, el cabello vuelve a crecer entre 2 y 3 meses después de suspender el medicamento o ajustar la dosis.
- Considere la posibilidad de tomar suplementos o recibir apoyo nutricional: Asegúrese de una ingesta adecuada de proteínas, hierro, zinc y biotina, que favorecen el crecimiento saludable del cabello. Tome suplementos únicamente tras consultar con su profesional sanitario.
¿Puede el ajuste de la dosis reducir el riesgo de pérdida de densidad capilar?
Sí, ajustar la dosis de un antidepresivo puede, en ocasiones, reducir el riesgo de adelgazamiento del cabello, especialmente si la caída del cabello depende de la dosis o está relacionada con la sensibilidad individual a niveles más altos del fármaco. Reducir la dosis bajo supervisión médica puede ayudar a mitigar este efecto secundario, al tiempo que se mantienen los beneficios terapéuticos.
¿Por qué es peligroso dejar de tomar antidepresivos sin supervisión médica?
Dejar de tomar antidepresivos sin supervisión médica es muy peligroso, ya que la interrupción brusca del tratamiento puede desencadenar síntomas de abstinencia, una recaída en la depresión u otras complicaciones psiquiátricas y físicas. Los antidepresivos alteran los niveles de neurotransmisores en el cerebro, y la interrupción repentina puede desestabilizar estos sistemas, lo que conlleva riesgos tanto a corto como a largo plazo.
- Síntomas graves de abstinencia (mareos, náuseas, síntomas similares a los de la gripe, irritabilidad, insomnio)
- Recaída o empeoramiento de la depresión o la ansiedad
- Mayor riesgo de pensamientos o conductas suicidas, especialmente en pacientes
vulnerables - Cambios de humor, agitación o confusión
- Efectos neurológicos poco frecuentes, como alteraciones sensoriales («descargas cerebrales»)
Un médico puede elaborar un plan de reducción gradual seguro, supervisar la aparición de efectos adversos y garantizar que la salud mental se mantenga estable durante todo el proceso. Suspender el tratamiento sin supervisión médica puede acarrear graves consecuencias físicas y psicológicas.
